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Dr. José Gabriel Palma analizó en la FAE Usach los límites del modelo extractivista y los desafíos productivos de Chile

Dr. José Gabriel Palma analizó en la FAE Usach los límites del modelo extractivista y los desafíos productivos de Chile

El Dr. José Gabriel Palma, académico de la FAE Usach y creador del Palma Ratio, dictó el seminario “Cómo salir del estancamiento de la productividad ¿Más de lo mismo (“extractivista”), pero mejor, o diversificando la matriz productiva?”, instancia en la que analizó las causas del bajo crecimiento de la productividad en América Latina y Chile. 

El estancamiento de la productividad, los límites del extractivismo y la necesidad de diversificar la matriz productiva fueron los principales temas abordados por el Dr. José Gabriel Palma, académico del Departamento de Gestión y Políticas Públicas de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile, durante el seminario “Cómo salir del estancamiento de la productividad ¿Más de lo mismo (“extractivista”), pero mejor, o diversificando la matriz productiva?”.

El expositor, doctor en Economía por la Universidad de Oxford, doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Sussex, profesor emérito de la Facultad de Economía de la Universidad de Cambridge y creador del Palma Ratio, centró su análisis en una pregunta clave para el desarrollo económico de Chile y América Latina: cómo retomar una senda de crecimiento sostenido después de más de cuatro décadas de bajo desempeño en productividad.

Durante su presentación, el Dr. Palma explicó que América Latina vivió entre 1950 y 1980 un período de crecimiento relevante, impulsado tanto por el aumento del empleo como por el avance de la productividad. Sin embargo, a partir de las reformas económicas de los años 80, esa dinámica cambió de manera profunda. Según planteó, desde entonces el crecimiento del PIB en la región ha dependido casi exclusivamente de la expansión del empleo, mientras que la productividad prácticamente dejó de aportar al crecimiento económico.

El académico sostuvo que esta situación ubica a América Latina en una posición particularmente contradictoria. Por una parte, la región presenta uno de los peores desempeños del mundo en crecimiento de la productividad y por otra, mantiene una alta capacidad de generación de empleo en relación con el crecimiento del PIB, especialmente en sectores no transables, como servicios y construcción. Esto permite alcanzar tasas de desempleo relativamente bajas con niveles moderados de crecimiento, pero sin resolver el problema estructural de fondo: la incapacidad de elevar la productividad de manera sostenida.

En su análisis comparado, el Dr. Palma contrastó la experiencia latinoamericana con la de Asia emergente. Mientras América Latina habría “nivelado hacia abajo” sus tasas de crecimiento tras las reformas económicas, varios países asiáticos lograron “nivelar hacia arriba” mediante estrategias más pragmáticas, flexibles y orientadas a la diversificación productiva. Para el académico, esa diferencia se explica por la capacidad de dichas economías para avanzar progresivamente hacia sectores de mayor complejidad, industrialización y valor agregado.

Respecto de Chile, el expositor señaló que el país tuvo ciclos importantes de crecimiento, especialmente desde mediados de los años 80 hasta fines de los 90, impulsados primero por la agricultura y luego por la minería. No obstante, advirtió que esa estrategia alcanzó un techo. Una vez que esos sectores dejaron de cerrar brechas productivas, Chile no dio el paso siguiente hacia el procesamiento de materias primas ni hacia una estructura económica más diversificada.

Uno de los puntos centrales de la exposición fue la crítica a la permanencia de una estrategia basada en el “más de lo mismo”. Para el Dr. Palma, Chile ha insistido en extender el ciclo extractivista mediante fórmulas que buscan mantener la explotación de recursos naturales, en lugar de avanzar hacia nuevas etapas productivas. En ese sentido, planteó que el país debe pasar de la exportación de recursos con bajo procesamiento a actividades de mayor valor agregado, como el tránsito del concentrado de cobre al fundido, del fundido al refinado y del refinado a manufacturas.

El académico explicó que el extractivismo tiene una baja capacidad de arrastre sobre el resto de la economía, porque tiende a operar de manera aislada. En cambio, la manufactura y el procesamiento de materias primas generan mayores encadenamientos productivos, ya que demandan más insumos, energía, servicios, financiamiento y conocimiento. Por ello, sostuvo que avanzar hacia el procesamiento no solo permitiría aprovechar mejor los recursos naturales, sino también dinamizar otros sectores económicos.

En esa línea, destacó que países como Australia, Finlandia, Dinamarca, Suecia, Noruega y algunas economías asiáticas lograron procesar sus recursos naturales gracias a políticas industriales activas y a un rol estratégico del Estado. También mencionó el caso de Indonesia, donde se establecieron restricciones a la exportación de recursos naturales sin un mínimo de procesamiento, lo que obligó a las empresas a invertir en capacidades industriales dentro del país.

Para el Dr. Palma, uno de los grandes obstáculos de este tránsito es que el procesamiento de materias primas requiere altos niveles de inversión por trabajador. Aunque estas actividades pueden ser rentables, no entregan los retornos extraordinarios asociados a la apropiación de la renta de los recursos naturales en su etapa extractiva inicial. Por esta razón, enfatizó que se necesitan políticas públicas capaces de orientar esa renta hacia la inversión productiva y la diversificación, en lugar de permitir que se destine a reproducir el extractivismo dentro o fuera del país.

El seminario permitió abrir un espacio de discusión académica sobre los desafíos que enfrenta Chile para construir una economía más dinámica, diversificada y sostenible. Desde la FAE Usach, esta instancia refuerza el compromiso con el pensamiento crítico, la generación de conocimiento con sentido público y la formación de profesionales capaces de aportar al desarrollo del país desde una mirada rigurosa, transformadora y conectada con los grandes debates de la sociedad.

Facultad de Administración y Economía #Transformaconvalor

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