Los efectos del terremoto se han dejado sentir en todas las esferas del
país. Daños en infraestructura, enseres y vidas humanas son parte del
paso desolador del movimiento telúrico. Pero, a más de dos semanas de
producido el gran sismo, un nuevo daño colateral se suma a esta lista:
el desempleo.
A seis mil 111 asciende la cifra de despedidos
por motivos de" fuerza mayor". Con este concepto, el fin de contratos
ha aumentado en 3.000% durante la primera quincena de marzo. Esta
causal está amparada en el artículo 159 del Código del Trabajo, por lo
que los despidos estarían dentro del marco legal.
Jorge Acosta, experto en Recursos Humanos de la Universidad de Santiago de Chile,
explica las condiciones necesarias para que una empresa acuda a este
recurso. "Conforme a lo estipulado en el artículo 45 del Código Civil,
se llama fuerza mayor o caso fortuito el imprevisto a que no es posible
resistir, como un naufragio, un terremoto, el apresamiento de enemigos,
los actos de autoridad ejercidos por un funcionario público, etc.".
Esta causal no da derecho a indemnización, motivo que tiene en alerta a
las organizaciones de trabajadores.
Si bien el pasado
terremoto del 27 de febrero califica dentro de las razones que impone
la ley, el académico sostiene que esta causal no puede aplicarse
automáticamente, sino que debe ser constatada por la autoridad laboral
competente.
Causales
Jorge Acosta
explica que "es requisito, para configurar esta causal, la existencia
de tres elementos. Primero, irresistibilidad (es decir, la empresa se
ve imposibilitada de continuar prestando el servicio), segundo
imprevisibilidad (esto es, que se trata de una caso en que fue
imposible preveer la ocurrencia del evento) y, tercero, que el hecho no
haya sido "provocado" por el empleador a fin de invocar esta causal".
De
esta forma, el empleador debe seguir ciertos pasos para proceder a la
aplicación de "fuerza mayor". Entre los cuales se cuentan: verificar el
daño patrimonial o el grado de perjuicio económico de la empresa, la
existencia de seguros comprometidos, la viabilidad de reubicar a los
trabajadores y, finalmente, la reconstrucción, según afirma el
especialista de la Usach. Así, se debe determinar si el impedimento
para mantener la relación laboral es temporal o definitivo.
Por
su parte, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, Arturo
Martínez, estimó en 15 mil los despidos después del terremoto. De esta
cifra, nueve mil no habrían recibido indemnizaciones según esta
organización sindical. Pese a esto, Sebastián Piñera comprometió 60 mil
nuevos puestos de trabajo, tras anunciar el plan de reconstrucción
"Levantemos Chile".
Publicado en Universia