El Departamento de Contabilidad y Auditoría de la FAE de la Universidad de Santiago de Chile desarrolla un Laboratorio de Inteligencia Artificial orientado a la investigación aplicada, la experimentación tecnológica y la formación. La iniciativa permitirá evaluar herramientas y modelos en entornos controlados, generar prototipos y estudiar sus posibilidades, riesgos y usos responsables en áreas como contabilidad, auditoría, control de gestión y toma de decisiones.
Investigar cómo la inteligencia artificial puede incorporarse de manera segura y responsable en disciplinas vinculadas con la contabilidad y la auditoría es uno de los principales desafíos que aborda el nuevo Laboratorio de Inteligencia Artificial para la Contabilidad Pública y la Auditoría, iniciativa del Departamento de Contabilidad y Auditoría de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile.
El espacio se encuentra en una primera etapa de desarrollo y busca fortalecer las capacidades del departamento en investigación aplicada, experimentación tecnológica, docencia y vinculación con el medio. Para ello, dispone de equipos de alto rendimiento que permiten instalar y ejecutar localmente modelos de inteligencia artificial, además de desarrollar pruebas y prototipos antes de avanzar hacia aplicaciones de mayor alcance.
El director del laboratorio, Dr. Diego Fuentealba, explicó que esta etapa permitirá estudiar con mayor profundidad distintas herramientas y sus posibles usos dentro de las áreas disciplinares. “El principal objetivo del laboratorio es investigar y experimentar distintas tecnologías de inteligencia artificial y análisis de datos. Una vez que tengamos experimentación, podemos empezar a transferir ese conocimiento a la comunidad, a los cursos y a la docencia”, señaló.
Una de las razones que impulsó esta iniciativa fue la necesidad de responder preguntas cada vez más frecuentes sobre la seguridad de la información utilizada en plataformas de inteligencia artificial disponibles en internet. Esta inquietud es especialmente relevante para organizaciones que trabajan con información contable, financiera o de auditoría y que requieren altos estándares de confidencialidad.
En este contexto, el laboratorio permitirá experimentar con modelos de lenguaje en entornos locales y controlados. “Decidimos comprar equipos de alto estándar tecnológico que permitan instalar y ejecutar de manera local estos modelos de lenguaje, para ir viendo cuáles son las limitantes y trabajar pensando en que la información no salga al exterior”, indicó Fuentealba. Agregó que este trabajo apunta también a “preparar a las y los estudiantes para lo que se viene”, considerando que numerosas empresas ya están incorporando estas tecnologías en sus procesos.
Junto con el desarrollo tecnológico, el laboratorio aborda temas relacionados con el uso responsable de la inteligencia artificial. Durante este año, el departamento realizó un taller sobre ingeniería de prompts que incluyó contenidos sobre protección de información, sesgos presentes en los datos utilizados para entrenar modelos y las implicancias éticas asociadas a estas herramientas.
“El problema de la ética puede tener un enfoque tradicional, pero hoy tenemos que avanzar un poco más allá. Debemos pensar no solamente si el uso es adecuado o no, sino también en los datos con los que fueron entrenadas estas inteligencias artificiales, porque pueden contener sesgos y eventualmente generar problemas éticos”, explicó el académico.
Actualmente, el trabajo del laboratorio está concentrado principalmente en investigación y prototipado. Entre sus líneas se contempla el desarrollo de experiencias con modelos de lenguaje, aprendizaje automático, sistemas de recuperación aumentada por información (RAG), analítica de datos y agentes especializados. También se trabaja en proyectos que buscan evaluar cómo estas herramientas pueden apoyar asignaturas y procesos formativos.
El Dr. Fuentealba desarrolla esta labor junto al ingeniero de proyecto Andrés Segarra, los estudiantes Samuel Salazar y María Camila González, el académico Héctor Ponce, la colaboración de Isabel Torres y el académico de Ingeniería Industrial Mario López. Además, el equipo participa en un proyecto FIU junto con integrantes de otras facultades de la universidad, orientado al desarrollo de plataformas de inteligencia artificial que, a futuro, puedan quedar disponibles para una comunidad más amplia.
La proyección es avanzar gradualmente hacia una infraestructura permanente, con mayores capacidades tecnológicas, nuevos proyectos de investigación y una participación creciente de académicas, académicos y estudiantes. A ello se suma la posibilidad de establecer colaboraciones con organizaciones públicas y privadas para analizar necesidades concretas y desarrollar experiencias piloto bajo condiciones adecuadas de seguridad y confidencialidad.
Con este laboratorio, la FAE de la Universidad de Santiago de Chile fortalece una formación conectada con los cambios tecnológicos que están transformando el ejercicio profesional. Su desarrollo aporta a la generación y transferencia de conocimiento, al trabajo responsable con nuevas tecnologías y a la preparación de profesionales capaces de responder a las necesidades de las organizaciones y de la sociedad, en línea con una facultad orientada a la excelencia, la responsabilidad social y la creación de conocimiento con sentido público.
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