Francisco Castañeda
Académico Francisco Castañeda publica en Diario La Segunda, el día viernes 21 de noviembre. Para leer publicación, pinche aquí.
Académico Francisco Castañeda publica en Diario La Segunda, el día viernes 21 de noviembre. Para leer publicación, pinche aquí.
The potential entry of a state-controlled pension fund manager into Chile's private pension system could have positive effects for affiliates but also bring risks, Universidad de Santiago economist Francisco Castañeda told BNamericas.
Las teorías keynesianas, que gobernaron gran parte de la economía mundial entre el año 30 y la década de los 70, vuelven a resurgir con fuerza como corolario de la actual crisis internacional. Se afirmaba que el rol del Estado como estabilizador de la economía privada, la ayudaría a salir del estancamiento en que se encontraba. En este contexto, Estados Unidos aplicó el denominado "New Deal" (1933) o Nuevo Trato, con Roosvelt, que se tradujo en el nacimiento moderno del "Welfare State" americano (nuevo enfoque del rol del Estado en la economía). Paralelamente, países como Alemania habían sufrido hiperinflación posterior a la primera guerra mundial. Esto acabó con el ahorro privado, y el Estado y las empresas alemanas dependían fundamentalmente del crédito externo. En forma sin igual, Estados Unidos se había transformado en el principal proveedor de bienes alimenticios e industriales. Al mismo tiempo, se transformaba en el principal oferente de créditos al resto del mundo. Las ganancias de este comercio, se debían reinvertir a un ritmo acelerado, para mantener creciendo la masa de capital. Y se "completaban los mercados" con una creciente inversión y especulación en el mercado bursátil. Pero los precios de las acciones ya no reflejaban los fundamentos de las firmas; había una creciente sobrevaloración en el precio de los activos que no era consistente con el ingreso de la población norteamericana. Millones de acciones no encontraron compradores y llevaron a la ruina a miles de inversionistas (habían comprado las acciones con créditos que ya no podrían pagar) en la peor fase de la Gran Depresión.
La ley tributaria puede parecer complicada para el común de las personas, pero para quienes la estudiamos, la encontramos muy interesante por todas las derivaciones que es posible, dentro del marco legal, hacer de sus interpretaciones. Así ocurre con la Circular Nº 35 de este año, en donde el SII realizó una interpretación que, desde mi punto de vista, da nacimiento a una teoría muy interesante.
La evolución que ha tenido la crisis financiera internacional en los últimos dos meses ha sido, sin duda, bastante más negativa de lo que no mucho atrás se preveía. Asimismo, sus efectos en el Producto serán significativamente más potentes de lo que se anticipó. En este momento, y por primera vez, los analistas de mercado encuestados por el Wall Street Journal esperan tres trimestres consecutivos de caída en el PIB de los Estados Unidos: en el tercer trimestre de este año el crecimiento anualizado de esa economía habría sido -0,2%, llegaría a -1,2% en el cuarto trimestre y a -0,1% en el primero de 2009. La situación se modificaría en el segundo trimestre de 2009, proyectándose un crecimiento anualizado de 1,9%. Para todo el año próximo, la economía de EE.UU. se espera crezca 1,3% (contra 0,6% este año).
Las proyecciones de la economía chilena para el próximo año son claramente pesimistas. Los efectos de la crisis subprime en términos de restringir la liquidez internacional y debilitar el comercio internacional se han hecho notar en la economía chilena (y en la del resto del mundo). Y esto pese a la inyección masiva de liquidez a la banca local de parte del Banco Central y del Ministerio de Hacienda para no exacerbar el inevitable aumento del costo de fondo de la banca.
"De empeorar la actual crisis internacional (existe una probabilidad cierta), esto afectará dramáticamente a la economía chilena, en particular a los sectores más vulnerables. Es cierto que las autoridades han destacado los blindajes que posee la economía chilena para sortear con éxito los episodios de iliquidez que se pueden manifestar. Un alto ahorro fiscal y baja deuda externa, bancos locales bien capitalizados, un nivel de gasto equilibrado (que se ha venido desacelerando) y un alto nivel de reservas internacionales (12% del PIB). Pero los efectos de una profundización de la crisis en Estados Unidos se propagarán a través de toda la economía chilena. Al ya incipiente aumento del costo de crédito en US$ (aumentando el costo del capital de trabajo para empresas exportadoras), se agrega el mayor costo de fondo que exhibe la banca local producto de la menor oferta global de dólares. Dicho costo esta siendo ya traspasado a empresas y personas a través de tasas de interés más altas, empeorando el ambiente de riesgo de crédito, el que ya se estaba instalando en la banca doméstica. Es así como los niveles de endeudamiento de los quintiles más pobres son relativamente altos en términos de su ingreso. Pero no se pueden realizar comparaciones con países más desarrollados para "demostrar que aún es baja la penetración del crédito", y así afirmar erróneamente que el riesgo de crédito es bajo.
La decisión de política monetaria de este jueves, se vuelve más compleja, a la luz de la propagación de la crisis financiera. La desaceleración del rally alcista en el precio de los commodities (cobre, crudo y alimentos) contribuirá a bajar más rápidamente la inflación, aunque en el caso del cobre, podría esto tener un efecto restrictivo en términos de la liquidez. La creencia de que la crisis será una oportunidad para acomodar niveles menos restrictivos en la política monetaria, es algo que comienza a percibirse. La decisión de Hacienda de anclar su tasa de crecimiento de gasto fiscal en 5,7% para el 2009, es un apoyo a la lucha contra la inflación (aunque las rebajas de impuestos se traducen en un impulso fiscal mayor sobre la economía). Por su parte, la banca local muestra síntomas de encarecimiento del financiamiento externo, debido a la contracción de oferta de dólares en los mercados internacionales. Estas mayores tasas de interés se están traspasando ya a empresas y personas, afectando en el margen el riesgo de crédito. También el menor precio del crudo debería derrumbar en parte el "excesivo gasto interno", y así desacelerar la senda a un déficit de cuenta corriente de magnitudes menos colosales. Los denominados "flight to quality" (o "pagan justos por pecadores") aceleran en el corto plazo la apreciación del dólar ante escenarios de incertidumbre global. Para no enrarecer el ambiente doméstico, el B.Central debería subir sólo 0,25 % su tasa de instancia. Y debería ir a acompañado de un fin de la intervención cambiaria; ya subirán las cuentas de la luz en noviembre y la rebaja tributaria de impuestos específicos ya fue absorbida por el aumento del tipo de cambio.
La noticia de que USACH se acreditó por 6 años en 5 Áreas (la anterior era sólo de 3 años, y se considera un máximo de acreditación de 7 años), es un justo reconocimiento a una dirección universitaria que se orienta a logros concretos. Los beneficios tangibles deben significar un mejor posicionamiento de sus egresados (en algunas áreas ya son líderes) en el mercado laboral, y un aumento del arancel de referencia (para propósitos de créditos con garantía del Estado), al quedar ubicada en el rango superior de las universidades chilenas acreditadas. Falta por supuesto aún mucho por hacer. La tarea de entregar educación de calidad a sectores emergentes de la sociedad es un desafío de magnitudes. Los mismos desafíos que presentan muchas universidades, tanto públicas como privadas. Esto implica terminar definitivamente con los feudalismos académicos, poner fin a la cultura del "no cambio", y exigir una máxima eficiencia en todo el espectro de decisiones de gestión y de tipo académicas. Los contribuyentes esperan un buen uso de sus recursos, para atender las demandas de calidad de los estudiantes. En ese contexto, USACH se destaca como un proyecto universitario que tiene como esencia la movilidad social: un sentido de cambio profundo y para siempre en las condiciones futuras de sus estudiantes. Debemos estar a la altura del desafío.