Ventajas y riesgos de la participación de la Banca en el Mercado Previsional
El proyecto de ley sobre Reforma Provisional despachado la semana pasada por la Cámara de Diputados a segundo trámite legislativo, entre otros aspectos relevantes, autoriza a los bancos a participar en el negocio provisional a través de filiales de giro único.
Al respecto, cabe consignar que en Chile ya operan bancos extranjeros con filiales de pensiones. De la misma forma, los entes reguladores permiten que las AFP compartan ciertos activos con los bancos. Sin ir más lejos, algunos bancos tienen colores, logos y otros atributos en común con ciertas AFP, si bien se ha dicho que esta política responde sólo a acciones de comercialización de ciertos instrumentos, como el APV.
Uno de los objetivos del proyecto es introducir más competencia al sistema con el fin de reducir el costo de administración de los recursos previsionales de los trabajadores.
Entre los fundamentos de este propósito están el hecho de que sólo 3 AFP concentren la mayor parte del mercado, las impresionantes utilidades que ha exhibido la industria en los años recientes y la poca varianza en los precios de las comisiones.
A romper las barreras de ingreso
En sus primeros años, el mercado de las AFP requirió de una protección especial, lo que se tradujo en costosas barreras a la entrada.
Ese escenario ha cambiado. La realidad de hoy requiere el ingreso de nuevos participantes. Las actuales administradoras tienen niveles de capitalización relativamente altos y han cumplido con la exigente normativa que se generó en los inicios del sistema. Sin embargo, es necesario que el sistema avance y que se desbloqueen estas murallas de ingreso con el objetivo reducir los costos de transacción y de fricción.
Una de las razones que se ha esgrimido para justificar la concentración del sistema previsional es la de las economías de escala. Efectivamente la industria de las AFP posee fuertes economías de escala debido a que recaudan, gestionan fondos y atienden público, entre otras acciones, lo cual produce un sobreempaquetamiento del producto previsional que impide a potenciales incumbentes alcanzar el tamaño mínimo eficiente para desafiar este mercado.
Las licitaciones de cartera que obligarán a las AFP a competir reduciendo sus costos de administración son también un paso en la dirección correcta, ya que aminoran los efectos negativos en los consumidores de este oligopolio colusivo.
Los riesgos más evidentes que podría generar el ingreso de la banca al sistema tienen relación con la existencia de la denominada "venta atada" y los conflictos de interés en la cartera de inversiones. Ciertamente la "venta atada", o inducción en la elección de una determinada AFP por descuento en la tasa de interés de un crédito de consumo, es un peligro que debe enfrentarse de manera adecuada. Para ello, la prohibición de practicar "venta atada" para los bancos y castigarla con elevadísimas multas es una condición obligatoria. También los conflictos de interés deben ser resueltos mediante claras restricciones de modo de minimizar los riesgos de concentración financiera crediticia. Así se debería propender a un mejor gobierno corporativo que incluya transparencia en la información de las inversiones realizadas por cuenta propia y de terceros, y que obligue a un flujo continuo de información a los organismos supervisores.
Los organismos encargados de regular deben reconocer las sinergias financieras y operacionales y mantener la figura del giro único para no desvirtuar las decisiones provisionales de los trabajadores, que son de largo plazo.
Impacto para los afiliados
Dependiendo de cómo se resuelva finalmente el proyecto de ley y considerando la posibilidad de que la banca efectivamente termine ingresando al sistema, esto podría traducirse en beneficios para las personas.
La mayor competencia entre los distintos operadores y la eventual reducción en los costos de administración pueden impactar positivamente en los usuarios del sistema previsional, favoreciendo, por ejemplo, las jubilaciones de los trabajadores en el largo plazo.
Si efectivamente la banca puede usar su red de sucursales para este fin, las economías de escala y de ámbito se podrían traducir en un menor costo de administración de los recursos previsionales, lo que obligaría al resto de la industria a reducir sus cobros.
Numerosos estudios señalan que las personas tienen una enorme carencia de información sobre las rentabilidades y costos de la administración de sus pensiones, lo cual contribuye a que visualicen el mercado provisional como opaco y altamente concentrado. Dotar a la comunidad de mayor cultura provisional y financiera es parte importante del rol de las universidades e instituciones del Estado, pues así se tendería a una mayor elasticidad de la demanda por productos previsionales.
La participación de BancoEstado
La modificación legal debe venir inevitablemente con modificaciones trascendentales. BancoEstado ha jugado un rol muy activo en el microcrédito, financiamiento de las pymes y en la atención de los grupos más pobres de la sociedad. Ello lo ha realizado en un contexto de mercado, autofinanciamiento y sin la intromisión de ningún elemento de politización. Es decir, se ha manejado como una empresa moderna, eficiente y competitiva.
Su irrupción en el negocio de las AFP permearía de más competencia al sistema, y podría incidir en una baja de las comisiones y el mejoramiento de la rentabilidad de todos los afiliados -incluidos los de otras AFP- en el largo plazo. Además se podría focalizar en los trabajadores con rentas precarias y en los trabajadores independientes.
Debemos recordar que el fisco complementa las pensiones mínimas para aquellos trabajadores que tengan baja densidad cotizacional y que no alcanzarán la pensión mínima. Dado el pasivo fiscal contingente a futuro, esta falla de mercado podría ser absorbida por una AFP de BancoEstado.
Con todos estos beneficios, si el proyecto de ley es aprobado sin la posibilidad de que los bancos usen su red de sucursales, la AFP de BancoEstado no tiene ninguna posibilidad de existir.
En todo caso, la inclusión de la banca es un paso correcto en la dirección de completar mercados financieros para reducir los costos de transacción y de fricción. Así, el excedente económico de la industria debe traspasarse a los trabajadores.
En estos días la autoridad ha anunciado que entregará un subsidio a las cuentas de electricidad del 40% más pobre de la población que suban más de 5% en septiembre y octubre. Los cálculos oficiales indican que esto alcanzaría a cerca de un millón de personas y costaría del orden de US$ 39 millones. Este subsidio sería pagado en diciembre de 2007 y marzo de 2008 en cuotas de $ 9.000 cada una para hogares del SIC y $ 6.000 para aquellos del Sing. Adicionalmente, y en una acción inédita, se anunció que se regalarán, durante el primer semestre de 2008, dos ampolletas eficientes a esos mismos hogares.
Alvaro Undurraga
"La crisis hipotecaria de USA está lejos de impactar a Chile en forma profunda, al menos en cuanto al uso de la tecnología masiva financiera de empaquetar créditos hipotecarios y venderlos a fondos de inversión y otros inversionistas. Otra vez está puesta en duda la transparencia de las agencias clasificadoras de riesgo, tal como ocurrió en la crisis asiática (los incentivos a "evaluar bien al cliente que contrata el informe son demasiado perversos"). Se argumenta que ha existido una evaluación crediticia más laxa de estos créditos por parte de las agencias, lo que llevó a que los inversionistas sobrevalorarán estas inversiones. El temor más expandido actualmente es que efectivamente la crisis subprime (21% del total de hipotecas de USA) alcance a los instrumentos respaldados por créditos hipotecarios de mejor calidad y así se produzcan ventas y desinversiones de estos instrumentos también, presionando aún más la iliquidez global. El mecanismo de selección adversa que ya opera en el mercado producto de la desconfianza hacia la clasificación de riesgo, presiona a una mayor demanda por bonos soberanos de mejor categoría, produciéndose una ola vendedora en los instrumentos de economías emergentes (y aumentando el riesgo país). Sin embargo el principal mecanismo de transmisión es que efectivamente la crisis acentúe la caída en el valor de las propiedades, producto de que los clientes no pueden renegociar sus deudas en base al menor valor de estas. Así la economía norteamericana no podrá disponer del nivel de consumo, acorde con el valor ex ante de esas garantías. Las viviendas son una gran herramienta de consumo y de riqueza en una economía en que el gasto de los consumidores es 2/3 de su PIB ("modelo anglosajón de viviendas-riqueza"). Y los efectos en el resto del mundo no se han dejado esperar: caída en el precio de los commodities asociados a una menor demanda de importaciones por parte de USA y los consiguientes efectos negativos en las bolsas de Europa, Asia y Latinoamérica. La economía chilena en cuanto a su fortaleza macro está blindada; tiene suficientes activos financieros (sobre los 16.000 millones US$) y un alto superávit fiscal y en cuenta corriente. Sin embargo, la profundidad y velocidad de la desaceleración de USA (aún incierta) podría impactar el crecimiento internacional y afectar negativamente a la economía chilena en el mediano plazo".